DÍA MUNDIAL DE CÁNCER DE MAMA- 19 DE OCTUBRE

El cáncer de mama constituye la principal neoplasia maligna en mujeres. Esta enfermedad es muy amplia y existen muchos métodos para su diagnóstico y tratamiento. Gracias a ello está aumentando la supervivencia de estos sujetos, pero aún sigue existiendo una gran cantidad de personas que no tienen éxito debido a que supone el fallecimiento de un porcentaje elevado de la población mundial.
Tanto la detección como el tratamiento de cáncer de mama han evolucionado positivamente en las últimas décadas, consiguiéndose así una tasa de supervivencia más alta. Sin embargo, existen complicaciones posteriores. La más habitual es el linfedema de extremidad superior debido a la propia cirugía oncológica o a la radioterapia.
El linfedema no puede curarse, sólo puede controlarse. Su tratamiento sigue siendo un problema incluso con las modalidades de tratamiento actuales, ya que no existen protocolos de tratamientos claramente definidos. La fisioterapia ayuda y trata directamente este linfedema producido en la cirugía, es un tratamiento que incluye una higiene meticulosa de la piel, drenaje linfático manual, vendaje compresivo, ejercicios y prendas textiles compresivas de soporte.
Esta terapia se lleva a cabo en dos fases:
- Primera fase (Tratamiento): el objetivo es movilizar la linfa acumulada, reducir el tejido fibroso y mejorar la salud de la piel usando drenaje linfático manual (DLM) durante un periodo de tiempo variable. Además, los pacientes reciben instrucciones sobre el cuidado de la piel, medidas profilácticas y el uso de vendaje multicapa.
- Segunda fase (Mantenimiento): se utiliza vendaje compresivo, ejercicio físico regular y control de peso. Además, se les enseña a los pacientes ejercicios de auto-terapia de mantenimiento y se les recomienda que eviten utilizar la extremidad afectada en trabajos duros o ejercicios para no sobrecargar el sistema linfático y para prevenir la reaparición de la inflamación.
El drenaje linfático manual es una forma especializada de movilización manual de la piel diseñada para facilitar el drenaje linfático, con el objetivo de descongestionar las regiones linfáticas reduciendo la inflamación. Su aplicación demanda un largo periodo de tiempo (45-60min), realizándose, por lo menos, una vez al día (4-5 veces por semana) durante 2-4 semanas. La aplicación de un vendaje compresivo se utiliza para evitar que vuelva a inflamarse el tejido después del drenaje linfático manual. El ejercicio contribuye a la reducción del fluido atrapado en el tejido mediante el reclutamiento del “bombeo” muscular y articular. El cuidado de la piel se utiliza para mejorar la curación del tejido afectado.
Hoy en día, la fisioterapia de DLM se considera muy efectiva para el cáncer de mama aunque hay que tener en cuenta que tiene sus inconvenientes: la tolerancia a la compresión es un problema para muchos individuos y el tratamiento es largo, costoso y limitado por el número de profesionales capaces de realizarlo.

